jueves, 28 de marzo de 2013
Conflicto coreano bajo interés de potencias occidentales
miércoles, 27 de marzo de 2013
Del Face de Rafita:Cae última máscara de Yoani Sánchez: en Washington y Miami con ultraderecha militarista
Preguntas claves para esta Farsante:
Peña en el Vaticano: lo que el presidente aún no entiende

MÉXICO, D.F. (Proceso).- La presencia de Enrique Peña Nieto en la ceremonia de entronización del Papa Francisco es un hecho relevante que va más allá de una visita protocolaria. Mientras los diferentes jefes de Estado priistas se habían resistido a asistir a cultos públicos, Peña Nieto es el primer presidente priista que asiste a una ceremonia de tal relevancia. Se ha sacudido viejos estigmas e indica, según él, cómo ha cambiado el mundo en tan sólo unos años. Sin embargo, su presencia puede tener otras lecturas. Una de ellas es la del presidente muy católico que quiere hacer de la Iglesia una asociada incondicional en su mandato y un factor básico de gobernabilidad. Pareciera que Peña Nieto rescata las viejas tesis que el binomio Prigione-Salinas estableció en los años ochenta.
La elección del Bergoglio tiene consecuencias no sólo religiosas sino políticas. Francisco es el primer pontífice latinoamericano y el peso del Vaticano puede tener diferentes incidencias políticas en la región. Si el Papa actúa como Bergoglio en Argentina, la Iglesia será no únicamente crítica sino intransigente frente al debate por alcanzar una mayor diversidad, flexibilidad y pluralidad en las opciones sociales; es decir, la moral católica se dejará sentir en temas como aborto, mujeres, sexualidad y rechazo homosexual. Bergoglio cuestionó las políticas “populistas” del kirchnerismo; potencialmente el Papa Francisco puede convertirse en un nuevo polo de gravitación en el área. Así lo entendieron los mandatarios que se dejaron ir de manera copiosa a la ceremonia religiosa de inicio del pontificado y breves encuentros que sostuvieron con el nuevo Papa, entre ellos Rafael Correa, de Ecuador; Cristina Fernández, de Argentina; Dilma Rousseff, de Brasil; Laura Chinchilla, de Costa Rica, y Sebastián Piñera, de Chile; Federico Franco, de Paraguay; Porfirio Lobo, de Honduras; Ricardo Martinelli, de Panamá, y Enrique Peña Nieto, de México.
Extitular de la Función Pública: hay dolo e ineptitud en el informe sobre la Estela de Luz

MÉXICO, D.F. (apro).- El exsecretario de la Función Pública y actual senador del PAN, Salvador Vega Casillas, descalificó hoy el informe de la Auditoría Superior de la Federación (ASF) en el que pone en tela de juicio el trabajo de fiscalización que realizó la dependencia en el caso particular del monumento de la Estela de Luz, una de las obras construidas en la administración calderonista, con motivo de los festejos del Bicentenario de la Independencia.
Según el informe, que está disponible en la página web del órgano fiscalizador, la SFP fue omisa en la inspección y vigilancia de la construcción e indolente en sancionar a los funcionarios que incurrieron en diversas irregularidades en la proyección, ejecución y supervisión de la obra.
En declaraciones a Radio Red, el legislador desdeñó el contenido del reporte de la ASF que incluye los resultados de 10 auditorías practicadas a dicha obra en los ejercicios fiscales 2009, 2010 y 2011, y afirmó que dicho documento responde a dolo político e ineptitud.
La historia de cuatro curas mexicanos pedófilos

Una orden judicial emitida hace un par de meses obligó a la arquidiócesis de Los Angeles a hacer pública una parte de sus archivos. En esos documentos –consultados vía internet por Proceso– se hace evidente que en las filas de la Iglesia hay numerosos abusadores de menores y que la institución se afana en acallar y encubrir esas conductas ilícitas. Este semanario revisó los expedientes de cuatro casos de párrocos mexicanos que cometieron actos de pedofilia –uno de ellos fue del conocimiento del cardenal Juan Sandoval Íñiguez, quien guardó silencio al respecto– y que a la postre fueron cobijados por el arzobispado angelino.
MÉXICO, D.F. (Proceso).- El cardenal Juan Sandoval Íñiguez –quien participó el martes 12 y el miércoles 13 en el cónclave que eligió al Papa Francisco– guardó silencio acerca de las actividades de un sacerdote acusado de cometer abusos sexuales contra menores y de las cuales tuvo noticia.
Cuando aún era arzobispo de Guadalajara, el prelado se negó a colaborar en la investigación sobre el sacerdote Nemorio Villa Gómez, como sale a la luz en documentos desclasificados por la arquidiócesis de Los Ángeles. Así consta en un memorando del 24 de octubre de 2009 de Michael Myers, en ese momento vicario en esa congregación, a Marge Graf, consejera general de la misma: “Se recibió otra denuncia en 2008. En ese momento se creía que el padre Villa estaba viviendo en Guadalajara y fue enviada una carta al arzobispo de Guadalajara notificándole del alegato. Nunca se recibió respuesta”, dice el religioso en la nota consultada en línea por Proceso.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
